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Expectativas en las relaciones sëxuales claves para que no arruines tu relacion…

1 year
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Si has tenido relaciones que no duraron mucho  o si tienes problemas para encontrar a una pareja que quiera involucrarse en una a largo tiempo, la idea de tener una relación larga y feliz podría parecer difícil de lograr. Por suerte, existen pasos que puedes seguir para mejorar la calidad y duración de tu relación.

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Lo que esperas de tu pareja es un enemigo habitual en cualquier relación. Hoy te damos unas cuantas claves para no dejar que las expectativas lo arruinen todo.

Ante los  ámbitos de nuestra vida tenemos expectativas sobre cómo desearíamos que salieran las cosas, lo correcto, lo que sería mejor para nosotros o lo que esperamos de los demá, pero no siempre sabemos manejar que la expectativa no es controlable ni realista y puede que no se adecue a lo que ocurra, no siendo responsabilidad nuestra que todo hubiera ido tal y como pintaba esa expectativa marcada. Puede que tú esperes relaciones idílicas como las del cine, pero debes recordar que los besos de película son eso, de película…

Al igual que en muchas áreas, personal, laboral, sentimental, el sëxo es una más de las esferas en las que tenemos la mala costumbre de esperar que las cosas salgan de una determinada manera, bien por la idea a veces acertada o a veces equivocada que nos hacemos de la otra persona, o bien porque simplemente estamos dejando volar lo que nos gustaría que ocurriese sin tener en cuenta ni las condiciones, a la otra persona o el propio momento en el que cada uno de nosotros estamos.

1. Adaptarse al otro

Intentar adecuarse a lo que vamos conociendo de la otra persona y pensar en su forma de actuar, pensar o hablar, no quedarnos con lo que nosotros queremos que ocurra sino observar lo que la otra persona nos está mostrando sobre su comportamiento y actitud, probablemente en el sexo aplicará su personalidad al igual que en el resto de áreas de su vida, no esperes que sea otra persona. Eso sí, siempre se puede partir de lo que conocéis y mejorar juntos, aprendiendo a disfrutar el uno del otro e innovando cada día.

2. Comprende tus necesidades y deseos.

Si quieres tener una relación prospera, es importante comprender tus propias necesidades emocionales y físicas antes de iniciarla, porque necesitarás comunicárselas a tu pareja. Es posible que ya tengas una idea clara de lo que necesitas y deseas en una relación, pero si no estás seguro, puedes pensar en las siguientes preguntas:

  • Reflexiona sobre tus relaciones pasadas para determinar la razón por la que funcionaron o no. ¿Qué pueden decirte estas experiencias con respecto a tus necesidades?
  • Piensa en la manera en que reaccionas ante las personas y eventos. Por ejemplo, ¿tiendes a reaccionar de forma emocional, te cuesta confiar en alguien o expresar tus sentimientos? Puede ser útil tener en cuenta estos rasgos de personalidad antes de entablar una relación seria.

3. No compares

Evitar basar una expectativa en la inevitable comparación con otras personas, evidentemente vamos evolucionando en todo gracias a las experiencias que vamos viviendo pero eso no significa que nos tengamos que anclar a lo que hemos vivido con anterioridad, debemos dejar paso a nuevas experiencias y a mostrarnos receptivos con lo que venga.

3. Habla con tu pareja

Ser comunicativo, en esta área con mucho más motivo que en cualquier otra, la otra persona no tiene por qué saber nuestros gustos y viceversa, podemos indicarle cómo hacer ciertas cosas o dejarle descubrirlo, pero nunca enfadarnos porque no esté siendo adivino respecto a lo que esperábamos, hablarlo siempre es más fácil.

4. No tengas miedo de preguntar

No basarnos en leer la mente de los demás creyendo que sabemos lo que quieren o lo que están pensando, hay que preguntar, hablar, pedir, conversar, sino esa expectativa que tenemos que se irá alimentando sola y la frustración sí las cosas no salen como pensábamos será mayor.

5. No tires la toalla antes de tiempo

No anticipar ni tirar la toalla ante el primer detalle que veamos que no se adecua a lo que pensábamos que ocurriría, cuando se suceden las primeras relaciones con alguien hay que dejar, con ayuda de las comunicación y de la tolerancia, que la otra persona encuentre su comodidad y que nosotros mismos busquemos nuestra forma de actuar más adecuada, si medimos continuamente lo que hacemos o lo que hace el otro algo tan pulsional como una relación sexual se convertirá en un juego de pasos en los que no se disfruta de nada y en lo que todo nos frustrará.

6. Sé realista

En definitiva, como en cualquier área en la que tengamos una expectativa, hay que ser realista, adecuarnos al momento y a la persona con la que interactuamos, no basarnos en nuestra idea cerrada de las cosas y dejarnos sorprender a veces por los demás, puede que sea más satisfactorio que quedarnos con nuestra forma esquemática de hacerlo todo.

Artículo elaborado en colaboración con la psicóloga, sexóloga, grafóloga, perito calígrafo y judicial Ana Perales.

7.Asegúrate de que las razones para tener una relación sean saludables en lugar de lo contario.

Ten en cuenta las siguientes indicaciones:

  • Las razones saludables para tener una relación son un deseo por compartir el amor, la intimidad y el compañerismo; ansias de experimentar el desarrollo personal; afán de proporcionar apoyo emocional y físico a la pareja; y la esperanza de crear una familia. Es importante tener en cuenta que estas motivaciones no solo se enfocan en recibir amor y apoyo, sino también en brindárselos a tu pareja.
  • Las razones poco saludables para tener una relación son el temor a estar solo, miedo a la ruptura y la indisposición a perder tu conexión con los amigos o familiares de tu pareja. Utilizar a tu pareja para obtener seguridad, sexo, dinero, o vengarte de una expareja, son razones poco saludables para tener una relación. Si comienzas una relación y la mantienes por estos motivos, tanto tu pareja como tú tendrán dificultades para hacer que dure y sea feliz, llegando a causarse daño en el proceso.

8. Elige sabiamente a tu pareja.

Si quieres forjar una relación feliz y duradera, debes elegir cuidadosamente a tu pareja. Un error común es pensar que los opuestos se atraen, pero los investigadores han revelado que las personas que comparten objetivos, intereses y expectativas en común suelen tener relaciones más satisfactorias.

  • No es necesario que tus rasgos de personalidad sean los mismos que los de tu pareja, pero si ambos quieren cosas distintas de la relación, tendrán dificultades para hacerla durar.
  • Determina si sus diferencias se complementan. Por ejemplo, alguien que es más impulsivo podría encontrar un equilibrio con alguien que tiende a ser más planificador.

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